Hoy en el camino a mi casa me he encontrado con un cúmulo de letras que me embargaron de emociones y me han llenado de lágrimas los ojos; durante los últimos 10 años mi vida ha sido dedicada y entregada a los alimentos como ha debido ser siempre, pero hoy en particular unas letras ajenas han envuelto mi corazón de amor al leer entre ellas las montañas y verdes que componen la tierra cafetera colombiana, un paisaje que combinado por el precioso y familiar acento paisa generan en mi memoria cinestésica un recuerdo de hogar que por dentro genera una sensación de burbujeo incesante y ojos aguados de entender que por una vez en mi vida la ciudad de la eterna primavera es un referente de asuntos positivos y bonitos, que es la tacita de plata, pero además es el portón de entrada a una zona de verdes praderas montañosas, húmedas y florecidas llenas del mejor café del mundo y de historias que son contadas con sombrero aguadeño, poncho, carriel y un tintico que acompaña las amenas conversac...
Si hoy fuera mi último día me iría sin remordimiento, solo con el miedo de extrañar los abrazos de mis papás de quienes parece que mendigo amor, de mi pareja quien a veces no me soporta y para quien paso a ser un ente invisible, de mi abuela, la mujer más inspiradora, amorosa, ecuánime y estoica que me mantiene con el corazón enamorado, mi sobrino, la risa contagiosa de mis sobrinas a quienes me cuesta tanto decirles que las amo pero son una luz en mi mar de oscuridades y sobre todo, mi perro, el ser más incondicional, paciente, amoroso, comprensivo y peludito de todos, que me enseñó lo que es el cuidado; lo demás me deja sin cuidado, porque todo lo demás parece cuando mucho una distracción de la cotidianidad para mantenerme en el ámbito de lo automático y sin emociones. Que la muerte me encuentre o que la vida se lleve de mí el dolor que cargo dentro y no puedo soltar, el miedo incesante de decepcionar a los demás, con eso me basta, las vistas hermosas, las sonrisas en el c...